Publicado: 22/08/2016 00:46:00

Adios GPS, hola GPS OCX

El GPS (Sistema de Posicionamiento Global) nació hace más de 30 años con propósitos militares y ha evolucionado para convertirse en una herramienta indispensable para servicios como la navegación móvil o su uso lúdico en Pokémon Go.

Primer 'GPS' de Ford. Fuente: neoauto.com

Y es que, según un estudio oficial, en 2011 sólo en EEUU el uso de este sistema de navegación y posicionamiento, generó 96.000 millones de dólares anuales de ingresos directos y más de 3,3 millones de empleos, y desde entonces no ha parado de crecer.

Desde la llegada del GPS, diseñado para el ámbito militar, han aparecido sistemas análogos como el europeo Galileo y el ruso GLONASS... Pero en estos momentos la tecnología se está quedando obsoleta y el gobierno de los Estados Unidos ya está trabajando en buscar un sucesor que arregle algunas de sus debilidades, como la precisión o la seguridad, y de ahí que autoridades ya tengan un programa en marcha en manos de la Raytheon.

El GPS actual funciona gracias a 24 satélites con cobertura global que emiten señales sobre su posición (cada 30 segundos un mensaje con la hora y posición exacta) con respecto a la superficie terrestre. Los receptores GPS se encargan de refinar la geolocalización sobre la superficie terrestre, determinan cuánto tiempo ha tardado en llegar la señal hasta su posición (integrando las medidas de 4 satélites diferentes se puede calcular la posición mediante longitud, latitud y altitud) y mostrarla en un mapa, como puede ser Google Maps. 

Pero el GPS tiene varios puntos débiles como el hecho de que la señal encriptada del satélite pueda ser sustituida por otra con datos falsos (spoofing) , algo nefasto en el mundo militar. También puede ocurrir que el punto que nos representa aparezca en mitad de un edificio, a un lado de la carretera por la que circulamos, o saltar repentinamente de un sitio a otro sin previo aviso.... Además, el GPS no funciona dentro de los edificios, e incluso en ciudades con bloques altos (cañones urbanos), en valles profundos, cuando hay montañas cercanas, o debido a la excesiva demanda existente, simplemente nos deja sin señal.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos puso en marcha hace un par de años una iniciativa para desarrollar un nuevo GPS que tuviera un sistema de control, satélites especiales y nuevos receptores con el objetivo primordial de aumentar su precisión y hacerlo más seguro ante ataques cibernéticos, interferencias y ‘spoofing’, incorporando una nueva encriptación de alto nivel para los usuarios militares.
Para ello, no sólo se necesita la construcción de una serie de satélites llamados GPS III que trabajarán con un nuevo software; también la infraestructura en tierra será actualizada con un software que tiene por núcleo un Filtro de Kalman, es decir, un algoritmo que aumenta la seguridad.

En estos momentos, el programa OCX lleva un retrasado de unos 2 años y su precio final se ha incrementado hasta superar los 4.200 millones de dólares.

Hasta el momento, esto es lo que conocemos del nuevo sistema. En breve, esperamos poder ofrecerte más novedades sobre el futuro de la tecnología GPS y sobre su sucesor OCX.

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